Reportero de Latina es acusado de acoso sexual a su excompañera de la San Marcos

Una ex estudiante de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos dio a conocer que fue víctima de acoso sexual por parte de su excompañero de clases, Steve Romero, que hoy trabaja en Latina como reportero y que además es calificado como alumno destacado de esta casa de estudios.

Según menciona la joven en su testimonio, su acosador le envió fotos de su miembro en dos oportunidades pero sin su consentimiento, asimismo, le enviaba mensajes por chat con frases repugnantes.
Steve Romero contaba el hecho a sus compañeros de trabajo como si se tratara de un hito. La joven aseguró que no denunció el hecho en su momento porque se sentía avergonzada. El acoso se dio cuando ambos trabajaban en uno de los diarios más importantes del país en el año 2016.

A continuación el testimonio de la denunciante:
“Me indigna cómo la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, específicamente la Escuela de Comunicación Social de la universidad San Marcos, le da cabida y visibilidad a Steve Romero Alvarado como alumno destacado cuando éste es un agresor.Hace un par de años, el señor en mención, me acosó sexualmente dos veces: la primera, me mandó la foto de su pene, sin mi consentimiento; y la segunda, se me insinuó sexualmente a través de mensajes con doble sentido vía inbox, en los que me decía lo siguiente: “¿puedo remojar mi brocha en tu cubeta?”.

Y no sólo eso, como si se tratara de una hazaña, este sujeto le contó a algunos compañeros del trabajo lo que me había hecho. Me quedé callada y avergonzada por un par de meses, hasta que decidí ir a quejarme a Recursos Humanos de la empresa en que, lamentablemente, trabajábamos ambos. Fue muy difícil para mí, como lo es ahora escribir esto, denunciarlo internamente en el trabajo y evaluar una denuncia pública, ya que Steve Romero no solo laboraba conmigo, sino que también era un compañero de estudios.

Él nunca me pidió disculpas ni mostró arrepentimiento por su agresión, solo lo hizo después que se enteró que iba a quejarme ante Recursos Humanos. Me lloró y chantajeó emocionalmente para no denunciarlo, me dijo que era una broma de mal gusto, y que si lo hacía le iba a cagar la carrera e iba a destruir a su familia. Me hizo sentir culpable de lo que podía pasarle a él, e incluso le dijo al abogado de la empresa (y corrió un rumor entre sus amigos, también compañeros míos) que me demandaría por difamación porque consideraba que había sido afectado psicológicamente. Yo no pude denunciarlo en la comisaría, ya que si lo denunciaba por acoso sexual, esto procedería por la vía civil; en cambio, su posible denuncia por difamación, por la penal. Eso me llenó de miedo.

Por mi desconocimiento en procesos de denuncia, nunca pedí que se me notificara por escrito la queja que presenté a Recursos Humanos contra Steve Romero, solo supe que la sanción del señor por acosarme fue un memorándum. Ante ese veredicto que consideré injusto por parte de la empresa, decidí renunciar porque no quería estar cerca de él y porque sentía que no tenía apoyo en dicho lugar.Llevé la peor parte de este horrible hecho, ya que no solo perdí mi trabajo a causa suya, sino que tenía que verlo en la misma aula de clases. Y pues como no quería verlo a él ni a sus amigotes que minimizaban el hecho y avalaban su agresión, dejé de asistir a muchas clases, incluso tuve que retirarme de un curso porque me atrasé. Pero aun con toda esa mierda que ese sujeto me causó, con miedo, mucho dolor y resignación, decidí seguir con mi vida.Sin embargo, ahora veo que Steve Romero, la persona que me hizo daño no solo emocional, sino laboralmente y académicamente, es figura en la Escuela de Comunicación Social y hasta lo pintan como “embajador sanmarquino”. Le dieron tribuna en el inicio del año académico de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas (https://bit.ly/2ZkYIDP), y ahora está voceado como ponente de una conferencia sobre periodismo deportivo (https://www.facebook.com/events/634395920338978/).Me indigna, molesta y duele cómo profesores y autoridades de la Facultad de Letras le dan visibilidad a este sujeto. Ok, entiendo que no lo sabían, pero ahora que saben esto, ¿seguirán dándole tribuna a un agresor? Hablar públicamente sobre esto es algo que todavía me cuesta, pero tengo la certeza de que poco a poco la verdad saldrá a la luz y estaré harta de callar”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *